El reciente informe de Fitch Ratings, que rebajó la calificación de riesgo emisor de Bolivia de «CCC» a «CCC-», ha generado una respuesta del Gobierno. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, cuestionó la evaluación de la calificadora internacional y presentó argumentos que defienden la estabilidad y el dinamismo de la economía boliviana.

En este sentido, desestimó el informe de Fitch Ratings, calificándolo de incompleto y sesgado. Según el ministro, la economía boliviana no enfrenta insolvencia, sino problemas temporales de liquidez. “Insolvencia es cuando nadie quiere prestarte. Eso no es lo que sucede en Bolivia. Los organismos internacionales continúan dispuestos a otorgarnos crédito”, afirmó.

Según el Gobierno, Bolivia ha cumplido con sus obligaciones de deuda externa, cuestionando los pronósticos pesimistas de informes anteriores de Fitch. "Nos preguntamos, ¿qué evento tan grave ocurrió entre el último informe y este para justificar una rebaja?", expresó Montenegro.

Indicadores económicos positivos

A pesar de un contexto interno y externo adverso, el ministro presentó datos que, según él, demuestran la resiliencia económica del país:

  • Crecimiento de empresas activas: En 2024, Bolivia registró 387.764 empresas activas, un incremento del 3 % en comparación con el año anterior.

  • Desempeño del sistema financiero: Las utilidades del sistema financiero alcanzaron Bs2.670 millones, un 26 % más que en 2023.

  • Deuda externa controlada: Representa el 26,8 % del PIB, un nivel considerado bajo en comparación con otros países de la región que superan el 50 %.

  • Reservas internacionales: El Banco Central de Bolivia gestionó más de 14 toneladas de oro para estabilizar las finanzas externas.

Montenegro también subrayó avances en empleo y participación laboral. “Bolivia ha tenido una de las mayores variaciones positivas en el empleo en América Latina. Este dato no fue reflejado en el informe de Fitch”, indicó.

Montenegro destacó las acciones implementadas por el Gobierno nacional para mitigar las tensiones económicas, como incentivos tributarios, reducción de aranceles y ajustes en contratos de obras públicas. Estas medidas, según la autoridad, han permitido que la actividad productiva continúe, incluso tras 40 días de bloqueos que afectaron la economía en 2024.

Críticas al enfoque de Fitch Ratings

Montenegro sugirió que la evaluación de Fitch podría estar influenciada por intereses políticos, al señalar que el informe podría fomentar percepciones negativas infundadas. “No queremos pensar que este informe responde a intereses políticos, pero pareciera que busca generar profecías autocumplidas de crisis”, expresó.

Reafirmó su compromiso de enfrentar los desafíos económicos con respuestas concretas y apeló a los indicadores positivos para respaldar su argumento de que Bolivia sigue siendo un país solvente y atractivo para el financiamiento externo.

“Estamos avanzando a pesar de las adversidades internas y externas, con resultados concretos que buscan proteger el bienestar del pueblo boliviano”, concluyó Montenegro.

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