La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO) emitieron este viernes un pronunciamiento conjunto en el que señalaron que el país opera bajo dos ritmos totalmente distantes: por un lado, la velocidad de la economía real, donde cada retraso genera pérdidas inmediatas, y por otro, la burocracia estatal.
A través del comunicado titulado "El país tiene dos relojes", ambas instituciones empresariales advirtieron que la distancia entre los trámites administrativos del Estado y las necesidades urgentes del sector productivo explican la prolongación de la actual emergencia económica en Bolivia. En el documento expresaron que el diagnóstico de la crisis y sus responsables se conocen desde hace meses, por lo que urgieron celeridad y respuestas concretas en lugar de mayores dilaciones.
Desabastecimiento de carburantes e impacto en la producción
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es la severa escasez de combustible que afecta al aparato productivo nacional. Según señalaron la CAO y CAINCO, las estaciones de servicio en el departamento de Santa Cruz están recibiendo únicamente el 30 % del volumen que requieren para operar con normalidad.
Las entidades remarcaron el peso que tiene el sector agropecuario en el suministro de alimentos, recordando que el campo requiere el 16 % del diésel disponible para generar el 77 % de los alimentos consumidos en el país. Asimismo, apuntaron que Bolivia importa 9,5 de cada 10 litros de diésel comercializados, por lo que impulsaron acelerar el uso de biocombustibles mediante la mezcla con etanol para reducir la dependencia de divisas extranjeras. Ante este escenario, demandaron simplificar los trámites de autorización y transparentar la información publicando los volúmenes de carburantes despachados diariamente por región.
Secuelas de los bloqueos y observaciones a la Ley de Inversiones
Respecto al panorama financiero y operativo, las cámaras expresaron que los efectos negativos causados por los 50 días de bloqueos de caminos continúan vigentes en la economía boliviana. Detallaron que existen pérdidas de capital de trabajo, contratos cancelados, mercados internacionales captados por competidores y unidades productivas funcionando a la mitad de su capacidad laboral, un impacto que afecta especialmente a los pequeños y medianos empresarios.
En el ámbito legislativo, la CAO y CAINCO hicieron referencia al proyecto de Ley de Inversiones que se halla en la Asamblea Legislativa. Aunque admitieron la necesidad de contar con una norma para atraer capitales, indicaron que tras analizar sus 103 artículos identificaron falencias técnicas que deben ser corregidas de manera previa a su tratamiento.
“La urgencia no puede convertirse en improvisación; una norma aprobada con problemas previsibles y luego discutida en tribunales devolvería al país a la misma incertidumbre que busca cerrar”, manifestaron la CAO y la CAINCO en su pronunciamiento institucional.
Tiempos de reforma energética y llamado al Órgano Legislativo
Las entidades empresariales también remarcaron que el sector energético, hidrocarburífero y minero requiere reformas estructurales urgentes. Explicaron que una reestructuración profunda en materia energética demanda al menos cinco años para mostrar sus primeros resultados y cerca de una década para lograr estabilizar la producción nacional. Por ello, exigieron a la Asamblea Legislativa definir y respetar un calendario de trabajo, evitando que las pugnas políticas sigan frenando las decisiones requeridas.
Finalmente, las instituciones señalaron que la llegada de inversiones no depende únicamente del marco legal, sino de un entorno con acceso continuo a combustible, divisas, vías expeditas y seguridad jurídica. Aseguraron que el sector productivo mantiene su compromiso de continuar invirtiendo y generando empleo, al tiempo que insistieron en la necesidad de que el Estado adapte sus ritmos de respuesta a las exigencias actuales del país.





















