El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, informó este lunes que en dos semanas se reunirán los equipos técnicos del bloque regional URUPABOL (conformado por Uruguay, Paraguay y Bolivia) y que, gracias a los acuerdos por la hidrovía Paraguay-Paraná, se posibilitará el transporte de petróleo crudo para transformarlo en diésel y gasolina, además de atraer inversiones estratégicas para los tres países.
El mandatario participó la semana pasada en el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, donde desarrolló una intensa agenda de reuniones bilaterales y multilaterales.
“En dos semanas, en Asunción, se están reuniendo los equipos técnicos de Bolivia, Uruguay y Paraguay por URUPABOL”, manifestó Paz Pereira en una conferencia de prensa donde detalló las actividades realizadas en el viaje a Estados Unidos, e hizo una evaluación de las 32 reuniones que sostuvo con diferentes instancias.
Durante su informe sobre la agenda internacional, Paz Pereira calificó estas reuniones de alto nivel como determinantes para la integración regional.
“Este es uno de los puntos más altos de nuestra visita o nuestros encuentros en Nueva York. Se ha reforzado todo lo que es URUPABOL: Uruguay, Paraguay, Bolivia”, afirmó el jefe de Estado, explicando que la alianza destrabará proyectos históricos estancados por la falta de previsión comercial.
Como ejemplo de los beneficios logrados, el presidente cuestionó la planificación interna del país con respecto al megaproyecto de explotación de hierro de El Mutún.
“Habían invertido en generar todo un desarrollo en El Mutún, pero no habían invertido en cómo sacar el hierro de Bolivia. Lo típico en Bolivia: que generamos empresas, no sabemos cuáles son los mercados, no sabemos para qué van a funcionar, quién va a comprar, quién va a vender. Bueno, URUPABOL es una alianza estratégica”, sentenció.
Abastecimiento de petróleo crudo
El plan gubernamental apunta a utilizar esta hidrovía como un canal de doble vía económica. Mientras las barcazas descienden con las exportaciones de hierro, retornarán al territorio nacional cargadas de petróleo crudo para transformarlo en gasolina y diésel.
El presidente detalló que el bloque servirá “para todo lo que significa, por ejemplo, la traída de crudo, petróleo base crudo para la producción en nuestras refinerías tanto en Cochabamba como en Santa Cruz”.
El objetivo final, según la autoridad, es que el combustible importado por esta vía “nos va a permitir bajar precios a la gasolina, al diésel, al jet fuel; en principio producir y después, Dios mediante, bajar los precios”.
Asimismo, Paz Pereira defendió la política de subsidios estatales frente a la compleja coyuntura global. “Bolivia sigue teniendo el diésel más barato”, aseguró, remarcando que en el mercado internacional el litro promedia los dos dólares.
“El problema es que, al ser mediterráneos, nos cuesta más caro traerlo a nosotros. Por eso estamos trabajando con URUPABOL, porque te sale más barato traerlo por la hidrovía, siempre por agua es más barato”, complementó.
Finalmente, el jefe de Estado conectó estas acciones con los desafíos del contexto geopolítico actual, marcado por los conflictos bélicos en Ucrania y Medio Oriente, los cuales han provocado un racionamiento de energía incluso en el continente europeo.
“Es un momento delicado y estoy seguro de que, con la fe de Dios y con el pueblo boliviano, esto lo vamos a sacar adelante”, concluyó.






















