Palabra: INFORME

Arce debe considerar una devaluación progresiva de la moneda nacional para mejorar las cuentas públicas, según consultora Torino

Lejos de aquella época de bonanza de la última década, Bolivia hoy presenta una economía fuertemente golpeada por la pandemia del COVID-19, altos niveles de deuda y déficit fiscal y una caída en las exportaciones de materias primas. Para revertir este panorama y mejorar las cuentas públicas, el presidente Luis Arce deberá tomar decisiones impopulares, como la devaluación progresiva de la moneda nacional, señala un informe de Torino Economics.

 

En su reciente informe denominado Luis Arce: un horizonte lleno de desafíos, la consultora internacional considera que la reactivación económica es posible con un ajuste estructural que debe ser consensuado con diferentes sectores, incluso con aquellos que le son adversos. Sin embargo, advierten que esto implicará decisiones que no serían del agrado de la población.

“Esta posición augura un cambio respecto a su gestión como “ministro estrella” durante las administraciones de Evo Morales, en las que se priorizó el gasto e inversiones públicas. Arce deberá tomar decisiones que pueden ser impopulares para mejorar las cuentas públicas”, señala la consultora con sede en Nueva York, Estados Unidos.

Una de las medidas impopulares que el Gobierno de Arce deberá considerar es la devaluación progresiva de la moneda nacional o el cambio a un régimen cambiario libre. Cabe señalar que el tipo de cambio se mantiene fijo desde noviembre del 2011, como parte de una política de “bolivianización” de la economía.

“La medida podría ayudar a equilibrar las cuentas públicas, mejorar la competitividad de su cesta exportadora y atraer capital privado”, afirma el informe.

Si bien Arce manifestó su rechazo a devaluar la moneda, no descartó que la misma se efectúe si en un caso extremo fuera requerido. La modificación del tipo de cambio podría ser impopular, por lo que el Gobierno deberá evaluar no solo la mejor forma de ejecutarla, sino escoger el momento y la manera más oportuna de presentarla a la población, señala el informe. 

Otra medida que Torino Economics sugiere es un mayor estímulo a la inversión privada, tomando en cuenta la caída de las exportaciones en hidrocarburos y minerales. Tal es el caso las plantaciones transgénicas del sector agroindustrial, un sector al que Arce podría dar más apoyo, pese a que hay diferentes grupos y activistas que se oponen a este tipo de cultivos.

“Además, este sector también encuentra dificultades para exportar por la sobrevaluación del tipo de cambio, problema que no sufren países productores cercanos más competitivos como Brasil y Argentina”, añade el documento. 

Por el momento, el presidente Luis Arce, ya comienza a enviar señales sobre el rumbo de su agenda económica, optando por anular siete decretos que habían sido aprobados por el gobierno de Jeanine Añez, según dio a conocer el pasado 10 de diciembre. De acuerdo con Arce y su equipo económico estos no se encontraban suficientemente fundamentados para lograr la reactivación económica del país, además, de no estar alineados con la estrategia que el mandatario tendría prevista dentro del plan de recuperación económica.

Así, entre los decretos anulados, se encuentra la liberalización de las exportaciones y la restitución del decreto 4417 sobre la implementación del Certificado de Abastecimiento Interno y Precio Justo, suspendiendo temporalmente la exportación de trigo y morcajo, arroz y harina de trigo o morcajo. Ello, sugiere el retorno del Estado a un rol más activo en el devenir económico boliviano.