Luis Fernando Romero Torrejón es economista, investigador y docente universitario
Bolivia: Al 2025 refleja la deuda externa más grande de toda su historia
martes, 3 de febrero de 2026

En 2025, Bolivia registra la deuda externa más alta de toda su historia, alcanzando un saldo aproximado de 14.131 millones de dólares, lo que representa un incremento extraordinario del 204% respecto a 1996, cuando la deuda era de 4.643 millones de dólares.
Este crecimiento no fue acompañado por un crecimiento económico proporcional, lo que implica que la deuda externa creció a un ritmo más acelerado que la economía boliviana, limitando su impacto positivo sobre el desarrollo productivo y el bienestar económico.
La estructura de la deuda externa muestra una alta concentración en acreedores multilaterales, principalmente la CAF, el BID y el Banco Mundial, y en menor medida acreedores bilaterales como China y Francia. Si bien esta composición reduce el riesgo financiero inmediato, incrementa la dependencia de pocos organismos y reduce el margen de negociación futura.
Desde el punto de vista fiscal y macroeconómico, el problema central no es solo el nivel de deuda externa, sino su interacción con:
Un déficit fiscal estructural persistente.
Una deuda pública total cercana al 90% del PIB.
Una deuda interna superior al doble de la externa.
Una expansión monetaria significativa.
Menores reservas internacionales y limitada generación de divisas.
Además, gran parte de los desembolsos externos no se destinaron a sectores productivos generadores de dólares, sino al apoyo presupuestario y gasto corriente, lo que debilita la capacidad futura de repago.
En este contexto, la deuda externa ya no actúa como una palanca de desarrollo, sino como un mecanismo de financiamiento para sostener desequilibrios macroeconómicos, incrementando los riesgos de sobreendeudamiento.
Calificación general: DESEMPEÑO DÉBIL, CON TENDENCIA A FRÁGIL En 2025, la deuda externa boliviana no presenta una crisis inmediata, pero sí muestra un deterioro claro en su calidad, sostenibilidad y utilidad económica.
¿Por qué el desempeño es débil?
El saldo crece más rápido que la economía real, lo que erosiona la capacidad futura de repago.
El servicio de la deuda absorbe cada vez más recursos fiscales, en un contexto de déficit estructural.
La deuda ya no financia mayor productividad, sino que sostiene gasto corriente y liquidez fiscal.
)yS Entérminossimples:Boliviasiguepagando,perocadavezle cuesta más hacerlo sin sacrificar otras áreas del Estado.
a) Deuda externa por acreedor
¿Quiénes le prestan a Bolivia? Principalmente:
CAF
BID
Banco Mundial
En menor medida:
China, Francia, Japón y otros bilaterales
Casi inexistente:
Acreedores privados
Evaluación
Estructura moderadamente adecuada, pero vulnerable.
Explicación sencilla:
Es positivo depender de organismos multilaterales porque no demandan pagos inmediatos ni aplican sanciones agresivas.
Sin embargo, Bolivia depende excesivamente de pocos acreedores, especialmente la CAF, cuya deuda crecerá más próximamente.
Esto reduce la capacidad de negociación futura y aumenta la vulnerabilidad financiera.
No es una mala estructura, pero es peligrosa en un país en
recesión.
b) Deuda externa por deudor
¿Quién debe realmente?
Más del 90% de la deuda externa está en el Gobierno Central.
Gobiernos subnacionales y empresas públicas tienen una participación muy reducida.
Evaluación
Estructura negativa y riesgosa.
¿Por qué?
Todo el peso recae sobre el Tesoro General de la Nación (92,2%).
El pago depende de impuestos, deuda interna o emisión monetaria.
Empresas públicas y gobiernos subnacionales no generan suficientes ingresos propios ni divisas.
No existe diversificación del riesgo.
Si el Estado central se debilita, toda la estructura colapsa.
Mayor presión fiscal futura y menor margen de maniobra del Estado.
c) Coeficientes de endeudamiento (solvencia y liquidez)
Aunque los ratios formales de deuda externa/PIB aún parecen moderados, el problema es integral:
Deuda pública total ronda el 90% del PIB.
Deuda externa en aumento.
Reservas internacionales limitadas en liquidez
Exportaciones poco óptimas.
Indicador de Solvencia: Del 24,8% del PIB, aunque está dentro de los límites aconsejados, el mismo tiende a crecer con créditos de CAF, BID y otros.
Indicador de Liquidez: Del 16,8%, lo cual refleja que la capacidad
exclusiva de financiar el pago del servicio de la deuda externa con nuestras exportaciones no es suficiente.
Evaluación
Solvencia y liquidez estructuralmente comprometidas.
Explicación didáctica:
Aunque la deuda externa sola parece “manejable”, el problema es el conjunto.
Bolivia no genera suficientes dólares para cubrir sus obligaciones sin presión fiscal.
Cada año se paga deuda con más deuda o emisión.
Ladeudanoesinsostenibleporelmonto,sinoporladebilidad económica. No importa solo cuánto se debe, sino si la economía genera recursos para pagar. Hoy, Bolivia no lo está haciendo.
d) Deuda externa por plazo Características:
Predomina la deuda de mediano y largo plazo.
Los pagos fuertes se concentran desde 2026 en adelante.
Evaluación
Adecuada en teoría, riesgosa en la práctica.
Explicación:
Los plazos largos ayudan a no asfixiarse hoy.
Pero si no hay crecimiento, solo se posterga el problema.
Seganatiempo,peronosesolucionaelproblemadefondo.
e) Deuda externa por concesionalidad Situación actual:
Baja proporción de deuda altamente concesional. Predominio de deuda semi-concesional o de mercado.
Evaluación
Estructura desfavorable.
Por qué es grave:
Bolivia ya no recibe créditos “baratos” como antes.
Mayor pago de intereses.
Menor capacidad de renegociación.
Limitada flexibilidad ante shocks externos.
Estoespeligrosoenunaeconomíacondéficitestructuralyen recesión.
f) Deuda externa por tasa de interés Características:
Predomina la tasa variable.
Alta exposición a tasas internacionales.
Evaluación
Riesgo financiero elevado
Explicación sencilla:
Si suben las tasas externas, Bolivia paga más servicio de deuda.
El país no controla ese riesgo.
Estovuelveimpredecibleelserviciodeladeuda.Estoexponeal país a riesgos externos que no puede manejar.
g) Deuda externa por sector económico Principales destinos:
Infraestructura
Salud
Apoyo presupuestario
Sectores sociales
Evaluación
Bajo impacto económico (productivo) directo.
Problema central:
Estos sectores no generan dólares ni exportaciones.
No ayudan a pagar la deuda externa que los financia.
Seusadeudaexternaparagastointerno.
h) Deuda externa por monedas Composición:
Mayormente en dólares estadounidenses.
Menor proporción en otras monedas.
Evaluación
Alta exposición cambiaria
Explicación:
Cualquier presión cambiaria aumenta el peso de la deuda. Reduce margen de política monetaria.
La deuda se vuelve más pesada si el tipo de cambio se ajusta pordevaluaciónomodificacióndesistemacambiario,porejemplo.
Por acreedor
CAF y BID concentran la mayor parte.
Dependencia excesiva.
Por sector económico
Mayoría va a apoyo presupuestario.
Sostiene gasto, no crecimiento.
Por ejecutor
Entidades con limitada capacidad técnica.
Riesgo de ineficiencia en entidades públicas.
Por proyecto
Poca evaluación de resultados o impactos económicos.
Limitados retornos económicos y sociales.
2025
a)Saldo de deuda
Crecimiento sostenido sin respaldo productivo.
b)Desembolsos
Reactivos y coyunturales
c)Servicio de deuda
Cada vez más pesado
d)Transferencias netas
Tendencia negativa
Señalclaradeagotamientodelmodelodeendeudamiento.
Evaluación general
No favorable
Por qué:
Compromete recursos futuros. Reduce flexibilidad fiscal.
Aumenta riesgo de sobreendeudamiento implícito.
Respuestatécnica clara: + NO en el contexto actual
Riesgos concretos:
Sobreendeudamiento.
Inflación (por deuda interna monetizada).
Presión cambiaria.
Pérdida de credibilidad financiera.
Lacombinacióndeudaexterna+deudainterna+emisión monetaria es altamente peligrosa.
Bolivia no enfrenta hoy una crisis de deuda externa, pero sí una crisis de sostenibilidad fiscal y monetaria.
La deuda externa ya no impulsa desarrollo, solo compra tiempo.
Endeudarse solo para generar divisas
Exportaciones, energía, minería, sustitución de importaciones y sectores transables.
Reperfilar y renegociar condiciones
Más plazo, menor tasa, mayor concesionalidad.
f)Disciplina fiscal real y creíble
Sin orden fiscal, ninguna deuda es sostenible, por barata que parezca.
Conclusión general
Bolivia no enfrenta actualmente una crisis de deuda externa en términos de impago, pero sí enfrenta una situación de elevada fragilidad y vulnerabilidad macroeconómica. La deuda externa, aunque manejable en el corto plazo, se ha vuelto cada vez menos sostenible en el mediano y largo plazo, debido a que:
La economía crece poco o se estanca.
La capacidad de generar divisas es limitada.
El servicio de la deuda presiona crecientemente al presupuesto público.
Se combina con altos niveles de deuda interna y emisión monetaria.
En las actuales condiciones económicas, seguir incrementando la deuda externa sin reformas estructurales profundas constituye una “espada de doble filo”: permite aliviar tensiones momentáneas, pero agrava los riesgos fiscales, monetarios y cambiarios futuros.
El problema de fondo no es endeudarse, sino para qué, cómo y en qué contexto se contrae la deuda.
Recomendación final
Bolivia debe transitar de un endeudamiento defensivo a un endeudamiento estratégico y productivo.
Para evitar el sobreendeudamiento y utilizar responsablemente los créditos internacionales, se recomienda:
Condicionar estrictamente todo nuevo endeudamiento externo a
proyectos que generen divisas, productividad y crecimiento económico, priorizando sectores exportadores, energía, minería eficiente, logística y sustitución de importaciones.
Al mismo tiempo, es imprescindible:
Implementar reformas fiscales estructurales que reduzcan el déficit.
Mejorar la eficiencia del gasto público.
Fortalecer la disciplina monetaria y financiera.
Reperfilar la deuda existente para aliviar presiones futuras.
Sin crecimiento económico real y sin reformas estructurales, ninguna deuda, por más concesional que sea, será sostenible.
