Construcción

Palabra: Desaceleración

Sector de la construcción con un crecimiento de solo un 0,18%, propone un plan de emergencia

La construcción en Bolivia registró importantes niveles de crecimiento por más de una década, impulsada principalmente por la inversión pública y emprendimientos privados. El 2016 comenzó un proceso de desaceleración afectado por la reducción del crecimiento del PIB y de la inversión pública para obras, tanto a nivel central como de gobernaciones y municipios.

La tendencia se intensificó a partir de la gestión 2018, según el análisis del Centro de estudios Económicos y Desarrollo (CEED) de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (CADECOCRUZ).

La construcción presentaba problemas de dinamismo a finales del año 2019, principalmente por la reducción de la inversión pública ejecutada en obras de infraestructura y otros, al igual que por la acumulación de deudas por Bs. 2.500 millones de parte de las instancias del gobierno central y las subnacionales con las empresas constructoras.

En el departamento de Santa Cruz la desaceleración es muy marcada. Los últimos datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revelan que la construcción registró un crecimiento de 0,18%, tasa que se traduce en un incremento mínimo, situación inédita en los últimos 15 años.

Los mismos reportes del INE muestran que por segundo año consecutivo la tasa de crecimiento del sector fue inferior a la del conjunto de la economía del departamento, como muestra el gráfico referido a la evolución del PIB departamental y del PIB de la construcción en Santa Cruz entre los años 2015 y 2019.

Desaceleración se acentúa  

El Instituto Nacional de Estadística (INE) en su “Boletín PIB Anual Nacional 2019” muestra que el año 2019 se cerró con una tasa de crecimiento del PIB de 2,22%, la más baja desde el año 2001, cuando alcanzó el 1,7%.

Analizando el comportamiento de los diferentes sectores económicos el año 2019 se observa que la Construcción creció sólo 1,91%, dato que se encuentra por debajo del promedio nacional de crecimiento del PIB, siguiendo la tendencia del año 2018, cuando la construcción también creció menos (3,54%) que el promedio nacional (4,22%), fenómeno que no ocurría desde el año 2004.

El siguiente cuadro muestra la evolución de la tasa de crecimiento del PIB de Bolivia en comparación con la tasa de crecimiento del PIB de la Construcción desde el año 2005 al año 2019.

La tasa de crecimiento del PIB de la construcción del año 2019 es menor en 46,04% de la del año 2018, una evidencia de la importante pérdida de dinamismo del sector que afecta a toda la cadena compuesta por 17 sectores de la economía.

La desaceleración de la actividad constructiva que se observa desde el año 2016 en la evolución del Producto Interno Bruto (PIB), también se evidencia en la evolución de otros indicadores de la cadena, como es el caso del consumo de cemento y que se muestra en el gráfico referido al departamento de Santa Cruz entre los años 2015 y 2019.

La gestión 2019 el consumo de cemento en el departamento fue de 1.059.160 toneladas, volumen inferior al del año 2018 en 0,56%. La cifra representa la tercera caída anual consecutiva, llegando a un volumen total equivalente al del año 2015.

Esta situación es preocupante, pues la tasa de crecimiento del PIB de la construcción del año 2019 es un 46,04% de la del año 2018, una evidencia de la importante pérdida de dinamismo del sector.

La tendencia y la velocidad de la desaceleración de la construcción se está acentuando lo que se puede profundizar como consecuencia de la paralización total de la actividad constructiva desde la aplicación de la cuarentena sanitaria a partir del día 17 de marzo de 2020.

De no tomarse medidas correctivas, entre las que destacan el pago de las deudas con las empresas de la construcción por Planillas de Avance de Obra no canceladas y el diseño de un Plan de Inversiones de Emergencia masivo en contratación de personal cuando se levanten las medidas de aislamiento social, están en riesgo más de 250.000 empleos que se pueden perder en el corto plazo.

Nuestro Plan de Emergencia de la Construcción

CADECOCRUZ presentó al Gobierno un “Plan de Emergencia de la Construcción” como un paquete de medidas para enfrentar la situación durante la crisis sanitaria y lograr la reactivación económica en la etapa de post pandemia.

El primer punto es la cancelación de todas las deudas del Estado con las empresas constructoras por Planillas de Avance de Obra impagas, para otorgarles liquidez y permitir que puedan afrontar esta complicada situación, instrumentando un fideicomiso administrado por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

Generar líneas de crédito de liquidez inmediata por unos Bs. 2.500 millones a tasas de interés reducidas y con plazos de pago extendidos, convertir la Planilla de Avance de Obra en Título Valor que sea libremente transable en el sistema financiero nacional mediante el correspondiente descuento y poner en marcha nuevos proyectos de inversión pública, para lo que se sugiere un plan de inversiones de Bs. 10.000 millones; son parte del Plan de Emergencia.

Las autoridades no han considerado esta propuesta y el problema se agudiza. Si bien el Gobierno nacional ha instrumentado una serie de medidas para atender la complicada situación de las empresas y sostener el empleo, lamentablemente son insuficientes ante la magnitud del problema, tanto del sector de la construcción como del resto de las actividades económicas.

El Gobierno ha lanzado un Programa de créditos para que las empresas que han paralizado sus actividades, entre los que se encuentra la construcción, para que puedan pagar sus salarios con una dotación de Bs. 1.000 millones, cuando la deuda del Estado con las empresas constructoras es de Bs. 2.500 millones.

El momento excepcional que vive el país y el mundo, requiere de medidas igualmente extraordinarias y audaces para amortiguar el golpe sufrido y comenzar el proceso de recuperación.

Previsión nacional: Decrecimiento del 5% para 2020

La tendencia y la velocidad de la desaceleración de la construcción en el país se están acentuando lo que se puede profundizar como consecuencia de la paralización total de la actividad constructiva desde la aplicación de la cuarentena sanitaria. De persistir esta situación, más de 250.000 empleos se pueden perder en el corto plazo.

Este año será muy duro y complicado. El Centro de Estudios Económicos y Desarrollo de CADECOCRUZ proyecta una caída de la actividad de la construcción en Bolivia de por lo menos -5%, por lo que es urgente tomar medidas contundentes e importantes.