Palabra: Quispe, Villarreal, Zapata, Socías

Una ayuda para los nuevos innovadores

El número de patentes registradas en Bolivia anualmente desde 1992 hasta 2018 son solamente de un promedio de 65 patentes, que comparado con México y un número de 11 mil 711 patentes registradas en el año 2018, demuestra un nivel bajo de apoyo a las creaciones de innovadores en nuestro país.

Por Miguel Alejandro Quispe, Micaela Carmen Villarreal, Franco Fabrizio Zapata y  Juan Pablo Socías

Un objetivo para el país podría ser el de impulsar a estos creadores de ideas a realizarlas y así acabar con la sequía de patentes en el país. Dado el bajo número de patentes en nuestro país y en Latinoamérica (en general), planteamos la realización de un proyecto que impulse la innovación y la creación de nuevos emprendimientos en Bolivia, mediante la creación de una Organización que proteja y respalde a sus miembros y sus creaciones, evitando cualquier tipo de plagio o infracciones a los derechos de autor.

La invitación para nuevos miembros se daría de manera abierta en talleres y conferencias en las que se hable de temas variados, en los cuales se pueden registrar patentes, desde talleres enfocados a nuevos productos del hogar, hasta diseño de nuevos softwares y programas para todo uso. La variedad de opciones en estos casos es algo muy importante para atraer a la mayor cantidad de personas posibles a ser miembros activos de la Organización. Los beneficios de ser un miembro son además de los ya mencionados previamente el pleno respaldo en cuanto a la protección de derechos de autor (ya sea con terceros o propios miembros de la Organización), publicidad personalizada para productos terminados y patentados, contratos de servicios o ventas personalizados (a medida para el vendedor y los clientes y sus necesidades), hasta financiamiento económico para proyectos nuevos o ya en proceso (Esto cuando la Organización cuente con fondos y cuentas bancarias establecidas).

Con la variedad de productos y servicios para patentar las opciones son infinitas, con varias especialidades de las cuales escoger en la organización. Una organización que tiene las puertas abiertas a todo aquel que viene con ideas nuevas e innovadoras, representa un impulso para todo aquel que no se atreve a mostrar su talento y creación, producto de su esfuerzo y sacrificio. Esta sería la oportunidad de cualquier emprendedor a nivel nacional, la llave al éxito de cualquier mentalidad positiva, con deseos de ser reconocido y dejar su marca, algo perfecto para un soñador.

La importancia del registro de una marca nace con el fin de proteger acciones civiles y penales para el caso donde terceros infrinjan el uso de la misma. En el caso de Bolivia, corresponde a “El Servicio Nacional de Propiedad Intelectual” o sus siglas “SENAPI”. El registro de una marca otorga derechos exclusivos y excluyentes, de igual manera otorga a la empresa el derecho a impedir que terceros comercialicen productos similares con la misma marca, es decir, puede tener cierta confusión en términos idénticos a las patentes (Dra. María Luisa Aliaga Mamani, LA IMPORTANCIA DEL REGISTRO DE MARCAS Y PATENTES EN BOLIVIA). Si la empresa no registra la marca, puede que otras empresas y/o instituciones utilicen el mismo signo o algún signo semejante de manera inconsciente, afectando tanto en las ganancias como en la pérdida y confusión de clientes y asociados comerciales. Todas estas infracciones pueden hacerse valer  ante los tribunales, estos podrán imponer medidas para impedirlas, por lo que es más fácil conceder una licencia sobre una marca registrada.

Es importante recordar, que las marcas registradas también pueden ser objeto de acuerdos de franquicia. Finalmente, toda marca que goce de una buena reputación puede emplearse para la obtención de financiamiento, y así ser más conscientes de que el éxito comercial de las empresas depende en gran medida de las marcas.       

La misión de esa organización, primeramente sería la de capacitarlos, guiarlos y darles herramientas para implementar. Por nuestra parte será muy importante proteger de manera adecuada las nuevas soluciones técnicas así como cualquier invento o idea revolucionaria.

Luego de revisar antecedentes en el sur de Bolivia, se registraron libros, folletos, canciones y tesis que sólo buscan protección mediante el derecho de autor, pero en registro de patentes no hubo ningún tipo de movimiento. La mayoría de los inventos están identificados en el centro del país.  Dando así a la organización la posibilidad de enfocarnos y priorizar departamentos como Chuquisaca, “ya que registra una escasa o casi nula participación, pese a ser conocidos por su vocación universitaria, minera e hidrocarburífera” (El correo del sur, 2020).

El objetivo sería incentivar a los departamentos que aportan sus ideas o inventos en cantidades casi nulas y brindar mayor apoyo y protección a ciudades en las que se detecta un alto porcentaje a nivel nacional en registro de patentes.

Así, además de proteger la propiedad física, material y/o de marcas, se busca también brindar ayuda y proteger la propiedad intelectual. Es muy importante brindar apoyo y confianza al momento de desarrollar una idea. “Innovar no es fácil y sus frutos no se cosechan de inmediato, el que innova se arriesga a equivocarse, tendrá que ir mejorando y puliendo su idea.”  (Lic. Mauricio Torrelio)

Con las múltiples fuentes de información mencionadas, hemos podido determinar que una ayuda a los innovadores en el país es más que necesaria y por eso debemos estar dispuestos a crearla. Las innovaciones en el mundo son totalmente necesarias para que un país pueda progresar, clara es la prueba de empresas procedentes de una potencia tecnológica como China, como Xiaomi o Huawei que dominan el mercado internacional con teléfonos móviles. Por qué no pensar en hacer lo mismo con nuestra Bolivia y hacernos conocidos en el mundo como el país con las personas más innovadoras.